La buena disciplina supone gestionar el aula de forma que las oportunidades de distracción de los alumnos sean mínimas y que a los alumnos les sea fácil ocuparse en actividades de aprendizaje.
Para el logro de una buena disciplina en el aula, si se es incapaz de mantener el orden difícilmente se puede conseguir. La gestión del aula lo definía Emmer: como un conjunto de comportamientos de actividades del profesor encaminados a que los alumnos adopten una conducta adecua y que las distracciones se reduzcan al mínimo. La buena disciplina es aquella que tiene un ambiente de trabajo eficaz que tienen participación de los alumnos así como buenas actitudes. Las cuales previenen el mar comportamiento, ya que la buena disciplina comprende tener límites con los alumnos y reducir las oportunidades de conductas malas. Los alumnos para llamar la atención suelen recurrir a hablar, hacer el payaso, darse codazos, pegarse; esto lo hace a que no pueden ponerse a hacer otra cosa, ya que son niños.
No hay comentarios:
Publicar un comentario